Youtube compite contra otras redes sociales por la atención del usuario. El algoritmo de Youtube trabaja incansablemente para conseguir que los usuarios permanezcan el máximo tiempo posible dentro de la plataforma porque, de este modo, pueden ver más anuncios y los ingresos de la empresa se maximizan. Este es el pilar central con el que los creadores de contenido deben trabajar. Como creador, debes alinearte con el objetivo que Youtube tiene como empresa. Si lo haces serás premiado y si no, serás condenado.
Es por esta razón por la que es común ver canales con cientos de miles de suscriptores con apenas unas pocas miles de visualizaciones. Los suscriptores y los me gusta ya no importan porque a Youtube no les genera nada. No quieren que los creadores generen audiencias, quieren que generen retención. Lo que quieras tú como creador no es relevante, lo relevante es que contribuyas a enganchar al espectador el máximo tiempo posible.
En pocas palabras: si haces que Youtube gane dinero vas a crecer, pero si no lo haces, caerás en el olvido. En este artículo aprenderás cómo funciona el algoritmo de Youtube desde 0 para que inicies o sigas con tu carrera como «youtuber» con la garantía de saber lo que debes hacer.
Las fases «sprint» y «evergreen»
Cuando creas un vídeo y lo publicas tienes que tener en mente que van a haber dos fases críticas por las que este pasará. La primera fase condicionará los resultados de la segunda, que es la que es más interesante. El nombre de estas fases no son oficiales y tampoco significa que existan dos algoritmos distintos. Los nombres los acuñó Romuald Fons, un creador de contenido especializado en SEO, y son bastante ilustrativos de lo que debemos hacer en cada una de estas fases.
Youtube necesita saber de qué trata tu vídeo y a qué usuarios debe mostrarlos, pero sobre todo necesita saber si tu vídeo responde bien a la intención de búsqueda y de entretenimiento de la audiencia.
La fase de «sprint»
Lo primero que hace Youtube cuando publicas un vídeo es mostrárselo a una pequeña selección de usuarios. Esta audiencia mínima está compuesta por suscriptores tuyos, usuarios que han visto vídeos tuyos anteriores y usuarios que nunca han interactuado con tu contenido. Cuando lo hace, empieza a medir el rendimiento de este vídeo para saber si merece una mayor exposición o si por el contrario debe quedar enterrado en el olvido.
Dentro de la fase de «sprint» existen 3 sub-fases de tiempo. Las primeras 3 horas desde la publicación, las primeras 24 horas y los primeros 7 días. Es aquí donde, como creadores de contenido, podemos potenciar las bondades o solucionar los problemas con el vídeo en cuestión. A partir del día 8 ya entramos en la fase «evergreen».
La fase «evergreen»
El significado de «evergreen» es «siempre verde» e ilustra lo que debemos perseguir siempre con la mayoría de los vídeos. Al entrar en esta fase, Youtube ya tiene claro si el vídeo es un éxito o un fracaso. Si el vídeo tiene un buen CTR, una buena duración media de visualización y además consigue que el usuario siga dentro de la plataforma después de ver tu vídeo, Youtube impulsará tu vídeo por toda la plataforma durante mucho tiempo.
Esto es lo que debes perseguir como creador de contenido. Que tus contenidos se queden dando vueltas por Youtube a lo largo de los meses y años, consiguiendo visualizaciones, suscriptores e ingresos sin que tú tengas que estar creando contenido activamente. Estos vídeos son los que se publicaron hace dos años y te siguen apareciendo como recomendados. Son los que aparecen en primeras posiciones cuando haces una búsqueda dentro de Youtube. Son los que te permitirán irte de vacaciones sin que tus ingresos caigan a cero.
Métricas clave para el éxito de tus vídeos en Youtube
Youtube nos lo pone muy fácil para saber las métricas más importantes en las que nos tenemos que centrar como creadores de contenido, porque son las mismas que mide para saber si un vídeo es bueno o no.
El éxito lo tendremos cuando estas métricas funcionen al unísono.
El CTR o «Click Through Rate» en Youtube
El CTR en Youtube mide la cantidad de clics que nuestro vídeo recibe por cada 100 impresiones. Las impresiones son la cantidad de veces que Youtube ha mostrado el vídeo a un usuario en cualquier parte de la plataforma. Es una métrica que se muestra como un porcentaje, de tal forma que, un CTR de un 4% significa que, de cada 100 impresiones, hemos obtenido 4 clics.
Los elementos que influyen en el CTR son la miniatura, el título del vídeo y la descripción del mismo, siendo los más relevantes los dos primeros. Estos elementos, combinados entre sí, contribuyen en varios factores importantes para el éxito del vídeo:
- El título y la descripción ayudan a Youtube y al usuario a entender el propósito del vídeo. Aquí es importante que juguemos con las palabras clave que ayudarán a posicionar el vídeo dentro de Youtube cuando los usuarios hagan búsquedas en el buscador de la plataforma. Además, un buen título SEO contribuirá a que el vídeo se posicione en los resultados de búsqueda de Google fuera de Youtube.
- La miniatura tiene como propósito romper el patrón visual del usuario. Ten en cuenta que cuando navegamos por internet somos como zombis. No leemos todos los títulos y analizamos todas las miniaturas. Lo que hacemos es escanear rápidamente lo que vemos en pantalla en busca de algo que nos llame poderosamente la atención. Las buenas miniaturas rompen patrones visuales y hacen que los usuarios se detengan a invertir unos pocos segundos en nuestro vídeo
De estos tres elementos, el más importante es sin duda la miniatura porque es el componente más visual. Es lo que detiene al usuario y hace que nos preste un mínimo de atención. Las buenas miniaturas generan curiosidad y generan loops psicológicos sin cerrar para que el usuario lea el título del vídeo. Cuando lo lee, queda convencido (o no) sobre si el vídeo merece la pena. Este ciclo es el que genera el clic, y por extensión, la visualización.
Las visualizaciones y la duración media de visualización
Cuando tenemos una buena miniatura, un buen título y una buena descripción aumentaremos nuestro CTR y conseguiremos visualizaciones. Pero por sí mismas, y sobre todo en la fase de «sprint» de un vídeo, las visualizaciones no nos dicen nada. Puede que tengamos una base de suscriptores grande y en primera instancia logremos muchas views, pero es la calidad de las views lo que marcará el éxito o el fracaso de un vídeo a medio y largo plazo.
Para medir la calidad de estas visualizaciones Youtube tiene en cuenta la duración media de la visualización. Es una métrica que mide el tiempo medio que los usuarios ven el vídeo y se expresa en horas, minutos y segundos, aunque normalmente siempre veremos minutos y segundos.
Debemos entender que, a mayor duración media de visualización tenga un vídeo, mayor será la satisfacción del usuario con el mismo. Con la miniatura, el título y la descripción has hecho una promesa y ahora toca cumplirla. Si retienes al usuario, también estás cumpliendo con la promesa que le has hecho porque el contenido le está gustando. Si el usuario hace clic y a los 20 segundos se larga significa que ése vídeo no cumple con lo prometido. Cuando esto se replica a la mayoría de usuarios, Youtube entiende que el vídeo no merece la pena y lo irá condenando al ostracismo.
Aquí tienes el rendimiento de un vídeo con una duración media de visualización mala y una buena:
Esta es una forma muy efectiva para combatir el «clickbait» del malo que infestó Youtube hace años y, sobre todo, es la métrica que mide el objetivo principal de Youtube: retener al usuario el mayor tiempo posible. Lo que debemos perseguir a toda costa es que más de un 70% de los usuarios se queden más allá del segundo 00:30 del vídeo. Youtube es claro con esto y también nos lo pone en la cara dentro de Youtube Studio:
Retención relativa de la audiencia respecto a otros vídeos similares
El problema con la duración media de visualización es que precisamente es una media. No es lo mismo una duración media de 2 minutos en un vídeo de 4 minutos (un 50% respecto al total) que una duración media de 2 minutos en un vídeo de 10 minutos (un 20% respecto al total). ¿Cual es mejor?
Para ello existe la retención relativa de la audiencia, que está un poco más oculta dentro de Youtube Studio, pero que es bastante relevante para entender cómo está rindiendo nuestro vídeo respecto a la competencia. La retención de la audiencia en comparación a otros vídeos similares mide la retención, segundo a segundo, que ha tenido nuestro vídeo comparándolo con otros similares, pudiendo saber exactamente en qué punto hemos estado por encima, por debajo o en un nivel más o menos igual a otros vídeos.
No podemos saber qué otros vídeos está teniendo en cuenta Youtube para compararlos con el nuestro, pero es una métrica que nos ayuda a entender por qué nuestro vídeo puede estar siendo premiado a pesar de tener una duración media de visualización baja, por poner un ejemplo. Aporta contexto y nos ayuda un poco a medir la calidad del vídeo.
Por poner otro ejemplo, imagina que estamos en un nicho de mercado donde los vídeos suelen estar por debajo de los 5 minutos. Si logramos retener al usuario 02:30 minutos de media tendremos un porcentaje medio visto del 50%, pero 2 minutos y medio son pocos.
Si Youtube nos comparase con vídeos de 1 hora de duración y cuya duración media de visualización fuese de 20 minutos no tendría sentido. El vídeo de una hora ha logrado retener al usuario 10 veces más tiempo que el nuestro, pero el porcentaje medio visto es de un 33,33%. En este escenario Youtube no sabría qué hacer y sería injusto con alguno de los dos, o incluso con ambos.
Por eso Youtube nos empareja con vídeos similares. Si los vídeos similares al nuestro retienen al usuario 4 minutos de media, por muy bueno que sea nuestro porcentaje medio visto (un 50%), vamos a ser peores que la competencia porque ellos tienen un porcentaje medio del 80%. ¿Somos buenos respecto a la retención media de todo Youtube? Si. ¿Somos mejores que nuestra competencia? No. ¿A quien premiará Youtube? A cualquier otro competidor que sea capaz de retener más a los usuarios.
Velocidad de visualización
Para lograr una buena velocidad de visualización el engranaje previo debe ser perfecto. Cuando conseguimos una excelente miniatura, con un excelente título y una buena descripción, una buena duración media de la visualización y una retención relativa de la audiencia superior a nuestros competidores tendremos un «blockbuster» entre manos.
La velocidad de visualización la podemos ver con el famoso y/o terrorífico «Clasificación por visualizaciones» que nos indica cómo está rindiendo el vídeo respecto a los últimos 10 vídeos de nuestro canal. Nos ayuda a entender si el vídeo lo está haciendo bien, mal o en la media. Establece un rango medio a lo largo del tiempo acerca de la cantidad de views que tiene el vídeo respecto al resto de contenidos de nuestro canal.
Conseguir una velocidad de visualizaciones superior a la media en las primeras horas o en los primeros días de un vídeo, es decir, en la fase de «sprint», es crucial para el éxito a largo plazo del mismo. Siempre que el resto de métricas acompañen, lograremos que Youtube promocione el vídeo todo lo que pueda porque detectará que es la leche. Verá que es un vídeo que interesa a tu audiencia objetivo y que la retiene bastante tiempo. Son todos los argumentos para que lo impulse al estrellato.
Por el contrario, si está por debajo de la media es el mayor indicador de que debemos cambiar algo. Lo recomendable y lo sano a nivel mental, es buscar que la velocidad de visualización se encuentre dentro de la media, pero si logramos que esté por encima probablemente tengamos entre manos un nuevo vídeo top del canal.
Por eso, cuando lanzamos un nuevo vídeo, es muy recomendable inducir tráfico de otras redes sociales como Instagram, X, Reddit o Facebook. Si tenemos una base de datos con emails de nuestra audiencia podemos enviar una «newsletter» avisando a los usuarios de la publicación del nuevo vídeo. Y dentro de Youtube podemos hacer uso de la Pestaña de Comunidad, la eterna olvidada, que funciona muy bien para atraer audiencia a nuestro nuevo vídeo. Podemos usar las pantallas finales de otros vídeos que estén relacionados con el tema de nuestro nuevo contenido. Incluso los comentarios fijados en vídeos anteriores pueden adaptarse para llevar tráfico a donde queramos.
Las cadenas de reproducción en Youtube
Al principio hemos dicho que a Youtube no le importa lo que quieres tú como creador de contenido. Lo que quiere es que contribuyas a retener a los usuarios el máximo tiempo posible dentro de la plataforma. El algoritmo de Youtube trabaja incansablemente en ello. Si logramos todo lo anterior, tendremos piezas de contenido alineadas con este propósito y, de forma inevitable, tendremos vídeos exitosos.
Dicho esto, nuestros vídeos tienen que ayudar a que el usuario no sólo vea nuestro vídeo, si no que también deben facilitar que vean más vídeos. No importa si son nuestros o no. Lo que importa es que vea otro y otro, y otro, y otro… y así para siempre. No podemos saber si nuestros vídeos facilitan que los usuarios vean contenidos de otros creadores en Youtube. Lo que sí podemos hacer es enlazar nuestros vídeos entre sí y hacia otros que no son nuestros. Esto son las cadenas de reproducción. Me explico.
Lo ideal es que cuando creemos un vídeo usemos todas las herramientas que Youtube pone a nuestra disposición para enlazar a otros vídeos de nuestro canal. Siempre con el usuario en mente. Podemos usar las pantallas finales, los comentarios fijados, las tarjetas y las listas de reproducción para conducir al usuario a otros vídeos que le pueden resultar de interés.
Para ello, necesitamos tener más vídeos. Si estamos empezando puede ser que lo tengamos complicado para enlazar a otros vídeos porque tendremos pocos. Pero eso no nos impide contribuir a la comunidad de Youtube enlazando a vídeos de otros creadores. Otros vídeos que son complementarios al nuestro y que todavía no hemos creado. No seamos celosos o envidiosos pensando en que estamos ayudando a que otro crezca mientras nosotros somos pequeños.
Nuestro objetivo al inicio es que Youtube entienda a qué nos dedicamos y necesitamos usar todo a nuestro favor. Si nuestro vídeo hace que la audiencia se vaya a otro vídeo de Youtube, aunque no sea nuestro, estaremos alineados con el objetivo final de la plataforma, que es retener a la audiencia para maximizar sus ingresos publicitarios.
Creemos listas de reproducción, por ejemplo, donde intercalemos vídeos nuestros con vídeos de éxito de otros «youtubers» y que le puedan resultar de ayuda a nuestra audiencia. Cuando creemos un vídeo que pueda sustituir a esos otros vídeos, cambiémoslos, pero de mientras usemos lo que los demás han hecho antes que nosotros a nuestro favor y el de los usuarios. Youtube nos querrá un poco más por ello.
El trabajo analítico al servicio de la creatividad
Hagamos un resumen final. Lo único que importa es que entiendas al usuario al que te diriges y que te alinees con el objetivo empresarial de Youtube. Lo que quiere Youtube es retener a los usuarios el máximo tiempo posible porque quiere ganar el máximo dinero que pueda con los anuncios. Contra más tiempo pasa el usuario en Youtube, más anuncios verá y más dinero ganará la plataforma.
Tu contenido es el medio que tiene Youtube para conseguir ese fin, y su algoritmo es muy bueno premiando e ignorando los vídeos que contribuyen o no a ello.
La miniatura, el título y la descripción son los tres elementos que podemos usar para captar al usuario y generar la suficiente curiosidad e interés y captar clics, es decir, visualizaciones. Estos elementos influyen en el CTR y además contribuyen a que Youtube y Google entiendan el propósito del vídeo y lo posicionen en sus resultados de búsqueda cuando los usuarios hacen búsquedas concretas. Es el primer paso para el éxito del vídeo.
Una vez hemos captado el clic, entra en juego la duración media de la visualización y la retención relativa de la audiencia. Aquí lo que importa es que el vídeo sea bueno y cumpla con lo prometido en la miniatura y el título. Es lo que hace que Youtube gane dinero o no. El tema del vídeo, el cómo comunicas y cómo editas harán que el usuario se quede enganchado a la pantalla o que se vaya. Por tanto, debemos centrarnos en que la duración media de visualización sea lo más alta posible y que retengamos a nuestra audiencia más tiempo que los vídeos similares a los nuestros. Los 30 primeros segundos son clave porque Youtube considera que cualquier usuario que se vaya antes de esta marca de tiempo ha quedado insatisfecho.
Todo esto se mide en datos y como creador de contenido puedes descubrir qué funciona y qué no. Si logramos que estas métricas sean buenas en la fase de «sprint», es decir, en la fase de lanzamiento del vídeo, obtendremos una velocidad de visualización elevada y las probabilidades de que el contenido sea un éxito hoy y a lo largo del tiempo serán altas. Tras los 7 primeros días desde la publicación, entraremos en la fase «evergreen», una fase que puede durar meses o años en la que Youtube ha entendido que el vídeo es bueno y lo promocionará a lo largo del tiempo, o lo enterrará bajo los millones de vídeos que sí son mejores que el nuestro.
Por último, si nuestro vídeo contribuye a que los usuarios vean otros vídeos, sean nuestros o no, también seremos recompensados porque estaremos aumentando la retención de la audiencia dentro de Youtube en general. Debemos generar cadenas de reproducción.
Todas las acciones que llevemos a cabo, sobre todo si estamos empezando, deben ir en la línea de retener al usuario. Las métricas y herramientas que Youtube nos da son como las migas de pan que debemos seguir para lograr el objetivo. El algoritmo de Youtube premia los contenidos que causan un gran interés y que retienen a la audiencia a la que se los muestra.
